domingo, 15 de junio de 2014

  BELLACO CASPI Familia: Apocynaceae Nombre científico: Himatanthus sucuuba Nombre comunes: Sucuuba, bellaco caspi, janaguba


 Descripción botánica: Árbol de hasta 20 m de alto, tiene flores blancas, frutos largos como bellaco, y semillas numerosas y aladas
 Partes utilizables: Corteza, Látex
 Propiedades o usos comunes:
Úlceras gástricas, gastritis: después de las comidas se bebe como agua de tiempo un vaso de la infusión durante 15 días (5 gramos de la corteza cortada en trozos se le agrega un litro de agua caliente).
Antimalárico, antirreumático: una copa del cocimiento de la corteza se toma cada 8 horas (10 gramos de la corteza en trozos se hace hervir a fuego lento).
Inflamaciones del útero: se diluyen 10 mililitros del látex en un vaso de agua hervida fría y se toma en ayunas durante 15 días.
Dolores lumbares: el látex se aplica en forma de emplasto directamente en la zona afectada.

RENAQUILLA 


 Familia: Clusiaceae
 Nombre científico: Clusia sp.
 Nombre comunes: Renaquilla, cupey, matapalo, clusia, game, game huasca,
renaquillo, renaco, runtu mullaca, sacha huaca, sacha indano, carné.
 
Descripción botánica: Los árboles tienen un comienzo epifito, es decir, crece sobre otro árbol y lo pueden estrangular y eliminar en un período de varios años, hasta cubrirlo completamente. Tiene hojas gruesas, con flores blancas a rosadas y frutos ovalados de color verde blancuzco.
 Partes utilizables: Látex
 Propiedades o usos comunes: Lisiaduras (dolor producido por un golpe externo o por sobreesfuerzo) y fracturas de huesos. Se aplica en forma de emplasto directamente sobre la zona afectada.



MASHONASTE Familia: Moraceae Nombre científico: Clarisia racemosa

Nombre comunes: Chichilica, Mashonaste, Guariuba

Descripción botánica: Árbol de hasta 30 metros de alto, con tronco recto y cilíndrico, y aletas pequeñas. Corteza externa del tronco anaranjado-rojizo.
 Partes utilizables: Látex 
 Propiedades o usos comunes: Lisiaduras (dolor producido por un golpe externo o sobreesfuerzo) y fracturas de huesos. Se aplica en forma de emplasto directamente sobre la zona afectada.











PAN DEL ÁRBOL
Familia: Moraceae
Nombre científico: Artocarpus altilis
 Nombre comunes: Pan del árbol.



 Descripción botánica: Árbol de 20 m de alto, hojas grandes con puntas, frutos semi redondos y grandes, cuando está maduro es de color verde-amarillento.

 Partes utilizables: Látex
 Propiedades o usos comunes: Lisiaduras (dolor producido por un golpe externo o sobreesfuerzo) y fracturas de huesos. Se aplica en forma de emplasto directamente sobre la zona afectada.






    LECHE CASPI
 Familia: Moraceae
 Nombre científico: Brosimum utile
 Nombre comunes: Leche caspi, Panguana.




Descripción botánica: Árbol de tamaño medio de 20 a 25 metros de altura, con tallo cilíndrico, recto y de buena conformación. Hojas grandes, largas, de consistencia gruesa. La corteza exuda abundante látex denso de color blanco.
 Partes utilizables: Látex
 Propiedades o usos comunes: Cura resfríos, asma, bronquios. El látex se toma directamente. Su sabor es agradable.


CAPIRONA DE ALTURA
 Familia: Rubiaceae
 Nombre científico: Calycophyllum megistocaulum
 Nombre comunes: Capirona


 Descripción botánica: Árbol de 15 a 20 metros de altura. Tallo recto y cilíndrico, con superficie lisa de color verde intenso brilloso. Corteza delgada suave. Flores pequeñas de color blanco y agrupado en la punta de las ramas.
 Partes utilizables: Corteza.
 Propiedades o usos comunes: como cicatrizante y para detener hemorragias. La corteza se raspa y se forma una masa húmeda; se aplica en forma de emplasto.






UÑA DE GATO
Familia: Rubiaceae
Nombre científico: Uncaria guianensis
Nombre comunes: Uña de gato.



Reumatismo: se macera 100 gramos de corteza en un litro de aguardiente; se toma una copita diariamente por las mañanas. Otra forma es dejando reposar 100 gramos se corteza en un litro de agua hirviendo; se toma media taza tres veces al día.
Inflamación de la próstata: se hace hervir 5 gramos de la corteza en un litro de agua durante 30 minutos; se toma una copita tres veces al día antes de las comidas durante 30 días.
Heridas, úlceras: el hervido concentrado de la corteza se utiliza en lavados de la parte afectada.





COPAIBA
 Familia: Fabacea
 Nombre científico: Copaifera reticulata
 Nombre comunes: Copaiba




Descripción botánica: Árbol mayor de 30 metros de alto, con tallo áspero, cilíndrico de color marrón
 Partes utilizables: Aceite.
 Propiedades o usos comunes:
 Heridas e inflamaciones: se colocan unas gotas de aceite sobre la zona afectada.
 Afecciones en la garganta: se aplica dos veces al día una mezcla de una cucharada de miel de abeja y tres gotas de aceite de copaiba.
 Úlceras estomacales: se toma tres gotas de aceite, diluida en una cucharada de agua tibia, en ayunas durante siete días.






CANELÓN


 Familia: Lauraceae
 Nombre científico: Aniba sp.
 Nombre comunes: Canelón, Canelilla, intuto caspi, Falsa canela.
 

Descripción botánica: Árbol de hasta 35 metros de altura, fuste recto de color oscuro; al momento de hacer un corte sobre la corteza despide un olor similar a la canela y al momento cambia de color crema a color crema oscuro
 Partes utilizables: Corteza
 Propiedades o usos comunes: se usa para resfriados comunes; la corteza en trozos se hace hervir y se toma como agua de tiempo.








Noé Silva Morales, con treinta y seis años, es un sheripiare, es decir un maestro curandero del pueblo asháninka. Nació en el alto Villarrica, Chanchamayo, en la selva central del Perú. Después de ser jefe de la comunidad nativa Incare, cerca del río Urubamba en la región de Ucayali, trabajó en diversos proyectos de etnobotánica y etnomedicina. Noé aportó los conocimientos adquiridos de sus ancestros a los registros y experimentos llevados a cabo en el jardín etnobotánico Koriwati en Pucallpa y al proyecto Minga, en Atalaya, donde se dedicó

a la elaboración de productos medicinales con base en plantas amazónicas.
Sus acuarelas son un registro visual de sus vivencias como sheripiare y de su inserción como pintor autodidacta en movimientos de valorización de los conocimientos amazónicos. La nueva pintura chamánica tiende puentes entre la experiencia indígena del uso de las plantas y el consumo del chamanismo amazónico por parte de turistas e investigadores nacionales y, sobre todo, extranjeros. Es un arte híbrido, nacido de la conjunción del arte figurativo occidental, las artes plásticas indígenas y el chamanismo basado en el uso ritual de diversas “plantas con poder” o “plantas maestras”, especialmente, tabaco, ayahuasca y toé.
El surgimiento de pintores, como Noé, se ha dado gracias a su apropiación de las técnicas representativas de la pintura figurativa y de su instrumentalización cultural para plasmar sobre el lienzo o el papel las visiones percibidas durante periodos de dieta, sueños y sesiones de ayahuasca. Este arte es inseparable del público al que se dirige: típicamente personas de fuera, ávidas por entender las cosmovisiones amazónicas y por llevarse a casa objetos visuales que les permitan aproximarse a los estados visionarios de los sabedores amazónicos y materializar algo del poder de transformación y curación asociados al chamanismo.
 Es decir, el valor de la pintura chamánica no sólo reside en su apreciación estética, sino en el magnetismo espiritual que transmite y las pistas de información esotérica que contiene codificadas en una simbología mística propia de cada artista. Definitivamente híbrido, el arte visionario chamánico en el Perú se consagró con la obra de Pablo Amaringo, un mestizo amazónico conocedor del ecléctico chamanismo vegetalista de las poblaciones ribereñas e indígenas cristianizadas, quien dirigió en la ciudad de Pucallpa una escuela de pintura, iniciada en colaboración con el antropólogo colombiano Luis Eduardo Luna, y produjo espectaculares lienzos en óleo y acrílico, mostrando el inagotable imaginario visual de sus experiencias visionarias (Luna y Amaringo 1991). Otros exponentes del arte chamánico también se han desarrollado en torno a personas o instituciones que han permitido a los artistas, por lo general autodidactas, acceder al mercado del arte. Tal es el caso de los pintores indígenas reunidos por el Programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonia Peruana (Formabiap) o por los talleres de arte popular de Pablo Macera en la Universidad Mayor Nacional de San Marcos  (Lima), así como de los pintores indígenas y mestizos que abastecen la creciente demanda del turismo chamánico en Iquitos y Pucallpa .
Un rasgo común a la mayoría de las obras de pintura chamánica es la composición narrativa de los cuadros, representando escenas y seres espirituales y, al mismo tiempo, por medio de figuras, contando historias o explicando aspectos de las cosmovisiones y los estados visionarios chamánicos (Belaunde 2008). Por un lado, esta narratividad responde a la finalidad de facilitar visualmente la introducción de los compradores en el universo chamánico del pintor. Por otro, las escenas que se muestran y las historias que se cuentan son testimonios personales de las experiencias visionarias del pintor. Si bien las imágenes intentan traducir visualmente aspectos de su universo cultural, familiar y ancestral, que varía según el pueblo indígena o la procedencia ribereña o mestiza, las pinturas presentan también préstamos y mixturas culturales que reflejan la trayectoria personal del pintor, su proceso de adquisición de conocimientos chamánicos, sus maestros, sus viajes y sus encuentros con personas y seres espirituales, en el bosque, el río, la ciudad y el cosmos.
Se trata, por tanto, de pinturas testimoniales donde la narrativa de las composiciones permite, justamente, expresar la singularidad del recorrido personal del pintor en un mundo actual y móvil, donde asháninkas, shipibo-konibos, boras, uitotos, cocamas, awajúns, ribereños y mestizos, y viajeros de todo tipo, nacionales y extranjeros, transitan y experimentan entre diversos universos materiales y culturales por medio del uso ritual de las plantas. Con algunas excepciones, la mayoría de los pintores son hombres, debido a que, en la Amazonia peruana,
el chamanismo suele ser un camino de búsqueda personal seguido principalmente por varones.
La composición narrativa de las pinturas pone de manifiesto también la transformación de la oralidad a la escritura en los procesos de comunicación indígena (Belaunde 2010). A menudo, el pintor suele acompañar sus cuadros con pequeños textos que explicitan sus significados y permiten descodificar, por lo menos en parte, la simbología visual para aproximarse al contenido esotérico. La mayoría de los pintores de arte chamánico son buenos narradores y escritores.
Cuando exponen sus obras en salas de arte en las ciudades, suelen escribir textos más elaborados, y algunos pintores han publicado libros de cuentos ilustrados (Macera et al. 2010, Yahuarcani 2010). Por medio de la combinación de la imagen y la escritura, la riqueza de expresión y el poder evocativo de la narración testimonial indígena es re-escenificada, plasmada visual y verbalmente. De esta manera, el paso de la oralidad a la escritura está mediado por la configuración de una nueva plástica híbrida, nacida de la incidencia del mundo urbano sobre la Amazonia, y viceversa, donde la subjetividad, el multilingüismo y la vocación estética de los pintores-autores son los vectores de la creación y de la experiencia chamánica.
La necesidad de entender la historia contada por el cuadro es compartida por pintores y compradores, quienes, casi infaliblemente, suelen preguntar qué significa la pintura y se muestran tan fascinados por las explicaciones del pintor como por su obra plástica. Es decir, existe consenso entre pintor y comprador que las obras indican otras realidades, como puertas abiertas hacia ámbitos alternativos que invitan a un viaje no sólo en el imaginario sino en un cosmos multidimensional.
En su liminalidad, las pinturas chamánicas transgreden las fronteras materiales y subvierten el orden hegemónico que excluye a la población indígena amazónica, postergándola en los más bajos escalones socioeconómicos del país. Es cierto que los pintores de arte chamánico suelen tener poco poder adquisitivo y los compradores, nacionales o extranjeros, suelen pertenecer a estratos socioeconómicos más dominantes, pero el pintor es quien posee la experiencia personal de otros mundos y puede facilitar la entrada en ámbitos alternativos de existencia. En este caso, el subalterno es quien se expresa y se posiciona como el sujeto de poder.
El carácter testimonial de las pinturas intensifica su fuerza de transgresión puesto que afirma
la veracidad fidedigna de las escenas y los seres representados sobre el lienzo o el papel. Siempre cabe la duda de si las pretensiones testimoniales son falsas, si el pintor es un charlatán, si abusa de la credulidad de los espectadores y compradores; pero esa duda es en sí transgresora, porque inquieta al sugerir, sin dar una respuesta definitiva, que podrían existir realidades alternativas en las que se transmitirían, manejarían y disputarían instrumentos de curación y enfermedad ajenos a las jerarquías, las tecnologías y las finanzas de la medicina y la farmacéutica oficial. En este sentido, la pintura chamánica es subversiva. Es un arte de los subalternos (Spivak 1988) que requiere acomodarse a los patrones figurativos occidentales para dar a conocer su voz y complacer a los compradores; pero que habla sobre órdenes de vida y muerte que escapan del control de quienes imponen el régimen del capital financiero. Hay algo irónico en este arte que afirma y, al mismo tiempo, desacredita la hegemonía de aquellos que desacreditaron la autoridad y los saberes de los pueblos indígenas amazónicos. Este residuo de libertad, que se pliega pero también burla el orden dominante, no consiste en una resistencia indígena colectiva sino en la vivencia personal y el testimonio visual y verbal del sujeto que hace uso ritual de las plantas.
El trabajo de Noé Silva Morales se distingue de los demás por tratarse de uno de los pocos que pinta visiones chamánicas con acuarela sobre papel. Estos son los materiales que sus pocos medios económicos le permiten comprar, pero también, los que él prefiere para producir los efectos de espacio, transparencia,

martes, 10 de junio de 2014



NOE SILVA MAESTRO AYAHUASCA CURANDERO

El maestro Noe Silva es un médico curandero de la tradición amazónica peruana. Nació hace 36 años dentro del grupo cultural Ashaninka  ubicado en Satipo en la selva central del Perú. Su abuelo y su padre fueron curanderos y desde muy niño aprendió con ellos las primeras nociones de su arte y sus primeros conocimientos de las plantas.
En nuestro país las poblaciones nativas amazónicas, quechuas y aymaras domestican las plantas desde hace 6000 años. Durante este tiempo todas ellas han desarrollado una aguda observación del ambiente que las rodea, han experimentado sus usos rituales, medicinales y alimenticios y sobreviven hasta la fecha con este conocimiento. Esto les permite ser poseedoras y guardianas de una importante sabiduría vivencial en el uso de ellas.
La formación del maestro Noe en el arte de la curación se inicia en su casa con su abuelo y su padre.  Inicia entonces su periodo de estudio intensivo de la medicina tradicional. En este periodo de aprendizaje dieta durante tres años en los que cada día toma plantas. Durante esta época los espíritus de las plantas conversan con el y le enseñan sus propiedades, los cantos y distintos métodos de curación.
También recibe estas enseñanzas a través de sueños. Esta dieta incluye ingestión de plantas diariamente, ayuno de medio día y alimento sin sal, azúcar, no chancho ni bebidas alcohólicas ni contacto con pareja.
De las plantas amazónicas, Noe considera al Ayahuasca como la madre de todas. El considera al Ayahuasca como la madre de todas. El Ayahuasca es una liana que se desarrolla en forma natural en los bosque amazónicos y su preparación se realiza bajo la vigilancia de un maestro o maestra curandera,según ellos para otorgarle su fuerza para la curación. Una vez ingerida, según la dosificación del maestro, produce una expansión de nuestra conciencia interior que se manifiesta en una especie de mareación. En este estado el paciente no pierde nunca la conciencia y es guiado por el canto y las artes del maestro para producir la curación, así como las r espuestas a sus preguntas. El proceso de comunicación del paciente con el Ayahuasca varia con cada persona, en unos es inmediata y en otros tarda varias sesiones, esto no indica que no esté curándose progresivamente. Como paciente y testigo en numerosas tomas de Ayahuasca, he apreciado lo invalorable que es esta experiencia para la curación en un sentido que involucra no sólo el cuerpo sino la mente, las emociones y la reconexión con el espíritu.
Noe Silva viene curando desde hace 22 años, en su ciudad natal y en Lima donde realiza continuas visitas.  Cura distinto tipo de males físicos, ayuda en la solución de problemas emocionales, afectivos y preocupaciones diversas por las que atraviesan los distintos tipos de pacientes que se acercan a él.
Par curar el maestro ha desarrollado su propio método de curación. Examina al paciente concentrándose en su nombre, apellido y lugar de residencia. Con la información así obtenida da inicio a la cura con la toma de plantas, esto permite al curandero y paciente visionar con claridad la enfermedad o el problema por el que atraviesa así como el tipo de tratamiento o cura a implementar.
Un concepto esencial expresado por él para entender el estado de salud o enfermedad en el cuerpo de todo paciente es el del frío y el calor. El frío tiene que ver con la desarmonía, con el mal. El mal puede ser un mal físico, de carácter emocional o una construcción mental que se localiza en el cuerpo y que el maestro extrae de él. El calor tiene que ver con la salud, con una buena circulación de la sangre, con el restablecimiento de la energía potencial del ser humano, con la armonía corporal, emocional y mental.
Para el tratamiento del paciente y el restablecimiento de su salud el maestro usa distintas técnicas tales como:
1) Los masajes corporales: Estos buscan, mediante el toque del maestro, activar la energía del cuerpo produciendo el desbloqueo de las zonas donde esta obstruida; asimismo
extraen el dolor superficial o profundo localizado en el cuerpo ya sea este de golpes físicos o de tensiones emocionales y nerviosas. El masaje también extrae el frío del cuerpo y restablece el calor. El masaje lo realiza usando preparados en base a aceites y plantas naturales.
2) Los baños y ligadas: Son baños calientes con distinta intensidad en la frotación del cuerpo preparados en base a plantas. En su elaboración usa pedazos de cortezas, raíces, hojas o flores, según sea el caso. Ellos brindan al paciente activación de la circulación de la sangre y extraen el dolor y el frío del cuerpo. Si el paciente no puede dormir bien, después de su aplicación restablece normalmente el sueño.
3) Toma de plantas: El maestro trata a sus pacientes principalmente con toma de Ayahuasca, para su preparación maestro hierve la planta por largas horas en las que el cuidado del maestro es esencial para la fuerza que después tiene el “vegetal” en la curación –como dice Noe- y luego la da a sus pacientes en sus sesiones curativas. En relación a los problemas físicos trata problemas bronquiales, del estómago, de los intestinos, de los riñones, del aparato reproductor, enfermedades a los huesos, reumatismo entre otras. Asimismo limpia el cuerpo de problemas que atañen a la relación de pareja, a dificultades, al stress. A tensiones por el trabajo, al estudio, etc. Del mismo modo elabora distintos tipos de preparados con una gran variedad de plantas de acuerdo a las enfermedades de los pacientes. Estos preparados los hace al agua o al alcohol.En el primer caso mediante el hervido de las plantas y en el segundo caso mediante la maceración de las plantas en bebidas alcohólicas que luego son tomadas por los pacientes durante periodos –determinados por el maestro- para completar la curación.

4) Uso de resinas: Aplica resinas extraídas de distintos tipos de árboles las mismas que
son usadas como emplastos mediante una tela. Estos se adhieren al cuerpo con la fuerza de una ventosa y se quedan allí durante aproximadamente siete días después de los cuales se salen. Su función es extraer del cuerpo el mal, el dolor así como soldar los huesos.
5) Uso de perfumes: En base a los perfumes usados por los pacientes el maestro los prepara para que al ser aplicados aporten una fuerza especial propiciatoria que atrae la salud, el bienestar, la claridad mental, la buena suerte en las personas que se están curando.
Después del tratamiento cuya duración mínima es de un mes. Noe aplica al paciente una dieta por un mes más. La dieta incluye la toma de algunos preparados de plantas que le ayuden a terminar con éxito su curación. La dieta para los pacientes es en base a comida baja en azúcar, no ingestión de alimentos helados, no carne de chancho y no relación marital. En el caso de las mujeres no se hace curación durante la regla sino hasta que ella pasa.
Una planta esencial en el trabajo de Noe además del Ayahuasca, es el tabaco. El tabaco es la planta propiciatoria de la curación. Es la que produce el vínculo entre el maestro, el paciente y los espíritus de las plantas que intervienen en la curación. Sin el no sería posible la curación. Sirve en el decir de Noe “para ponerle fuerza al cuerpo del médico para curar como para acelerar la purga o extracción del mal del estómago del paciente”.
En la vida cotidiana el maestro tiene un sistema de vida disciplinado que va desde los alimentos que ingiere. Estos no deben cargar su estómago ni ser ingeridos en exceso para estar siempre listo para curar. Incluye también dietas en el bosque una vez al año mediante las que restablece las fuerzas para curar. Asimismo ejercicio físico diario preferiblemente cercano a un lugar natural que le permite activar el cuerpo y dejarlo listo para las sesiones de curación como para los desvelos nocturnos producto de “los sueños” en los que recibe de los espíritus de la naturaleza indicaciones para la cura.
La mesa de medicina:
Todo maestro curandero tiene un espacio ritual en donde se propicia la cura de todo paciente. Allí el médico se concentra solo en la sanación de sus pacientes.
En elcaso de Noe Silva  esta mesa esta compuesta por: encantos, diversas variedades de pipas para fumar el tabaco, frascos con perfumes y otros con preparados de vegetales.
Los encantos son imágenes, piedras, pequeñas esculturas de metal –artes que todo curandero va reuniendo sea porque los encuentra o se los dan- y constituyen las artes de la curación. Estos encantos según dice el maestro funcionan como guardaespaldas en la mesa de curación y dan fuerza y valor al médico.
Icaros y oraciones:
El médico curandero usa para sus sesiones de sanación cantos o icaros y oraciones mediante las cuales cura los dolores, las enfermedades y da fuerza a los pacientes para su sanación.
Los cantos o icaros son enseñados al maestro por los espíritus de las plantas.
Recibe de ellos cientos de cantos que usa para distintos tipos de curaciones, para limpiar la visión y para abrir la mente y el espíritu. Sin embargo el médico tiene su canto principal, el más fuerte, el más importante, con el que cura a sus pacientes.
En el Perú más del 50% de la población urbana y rural se cura con plantas y para ello recurre a distintas prácticas de medicina tradicional. Conocimientos del uso de las variadas familias de plantas como los del maestro Noe hacen posible la cura integral de numerosos pacientes.
Debemos agradecer a Noe y a todos los médicos indígenas que como el han conservado en la práctica los métodos y terapias, experimentados por miles de años por sus ancestros que nos hacen visionar la integración total que tienen con la naturaleza ya que ellos no se sienten separados de ella, sino que son uno con ella. Desde su punto de vista todo tiene espíritu. De allí que toda cura que propician es integral: del cuerpo, de la mente y la reconexión con el espíritu.